15 nov. 2015

Un París amado por el islam

(Foto: Le Trio Chemirani - Institut des Cultures d'Islam @BlaiseMerlin)

He vivido en París y, en mi corazón, todavía vivo allí. Voy y vengo. Un París amado por muchos musulmanes, pues es una ciudad clave del mundo islámico actual. No tiene sentido pensar todavía en términos antiguos, donde los territorios definían la pertenencia confesional. Hoy, París es uno de los muchos lugares de este islam fructífero en el terreno de las artes, la espiritualidad, el pensamiento y la música, de este islam muy alejado de las imágenes bárbaras donde se lo quiere encerrar. Un París fértil para el islam y fertilizado a la vez por éste. Es el París de mucha intelectualidad que ha huido de regímenes totalitarios, el París del ”islam des lumières” (el islam ilustrado) como dice Malek Chebel, pensador clave y editor de la revista Noor sobre islam y mundo contemporáneo. Es el París del ICI, el Institut des Cultures d'Islam que acoge conciertos, exposiciones y también una mezquita; es el París de la veterana Africultures y de barrios como Belleville o Barbès con librerías especializadas en el mundo islámico; también el de las bibliotecas y las editoriales que publican autoras y autores imprescindibles por este islam del siglo XXI. El París de los abuelos magrebíes paseando por Ménilmontant entre palomas y el de los activistas sociales que trabajan por una ciudad inclusiva, a pesar de todo. Y es este París, aunque no lo parezca, uno de los principales objetivos de los terroristas.

El llamado Estado Islámico (Daesh) es un ejército colonial y actúa como tal. El colonialismo no acabó a mediados del siglo XX, pues es una forma sanguinaria y salvaje de imponer ideas y maneras de vivir. Todo ejército colonial aplica las mismas medidas deshumanizadas y brutales. En este aspecto, el Daesh no se diferencia en su práctica de ningún otro ejército colonial, del pasado y del presente, como el ejército francés en las colonias de África o Argelia donde, entre otras muestras de terrorismo, decapitaban los resistentes y exponían sus cabezas, o Estados Unidos y las consecuencias de sus ataques químicos en Iraq (como las malformaciones de los fetos). Es decir, hay formas de salirnos de cualquier valor humano y aplicarlo desproporcionadamente en forma de castigo a la población civil (la más vulnerable y alejada del conflicto), ya sea en nombre de la civilización, de los derechos humanos, de la democracia, del comunismo o de la religión. Etiquetas, todas ellas, desvitalizadas y que esconden el fervor colonial, terrorífico, de sus autores.

El París de las letras y las artes, también las islámicas, el hogar de miles de musulmanes pacíficos y conciliadores, la ciudad diversa, forma parte del peor enemigo del deseo colonial y sus ejércitos. No caigamos en una falsa dicotomía Islam/Occidente, porque nos encontramos ante un sí en la Vida, agradecidos y respetuosos, que hace frente a un no acérrimo y tóxico cuyo deseo es imponer un mundo asustado y desconfiado, fracturado y dócil. Un mundo sin el espacio sagrado, que es el espacio del vínculo y del amor a la pluralidad. Un París dentro de París que también se opone a la segregación y la marginación que lo rodea, fábrica de frustración y rabia, en esta arquitectura de la exclusión llamada “banlieu”.

Sarajevo, Jerusalén o París, como Beirut y otras muchas, representan (o representaban) ciudades cultas y de cultos varios donde la convivencia es factible. Atacar a la población civil en París o Damasco, en Londres o Bagdad, forma parte de la misma lógica colonial y, por lo tanto, sólo se puede combatir sin seguirle el juego. Alejándonos de sus complicidades y dejando de utilizar su lenguaje perverso y tergiversador.

Hay un islam culto, pacífico y diverso, extremadamente diverso, que no es la amenaza, sino el amenazado. Amenazado de forma directa y diaria por este ejército colonial que viste diferentes uniformes y banderas, pero que tiene muy claro que el objetivo no es esta masa abstracta llamada “Occidente”, sino los tejidos de afinidad que se crean entre personas, de todo tipo y procedencia, que resisten al dominio del miedo y del odio para continuar abriendo estos espacios de vecindad con todos los esfuerzos posibles (el verdadero yihad) más allá de los intereses económicos y políticos.

3 nov. 2015

Participació al seminari “Una ciutat de diversitat” de L'Hospitalet



Dídac P. Lagarriga participa en la taula rodona del seminari “Una ciutat de diversitat” dins del cicle GASTRONOMIA L’H. LA GASTRONOMIA I L’HOSTALERIA COM A MOTORS DEL
DESENVOLUPAMENT SOCIOECONÒMIC DE LA CIUTAT a L'hospitalet de Llobregat.

Data: 9 de novembre de 2015
Hora: 9 a 12.30h
Tipus d'entrada: Lliure
Organitzadors: Àrea de Promoció Econòmica i Ocupació


Lloc:Centre de Formació d'Hostaleria de L'Hospitalet
Àrea de Promoció Econòmica i Ocupació. Carretera del Mig, 85


7 oct. 2015

Tres religions, tres cultures, una arrel


CRECENUNSOLDÉU és una obra de teatre de Stefano Massini amb direcció de Lluís Pasqual i protagonitzada per Rosa M. Sardà. 

Abans de la representació de dissabte la Universitat Pompeu Fabra i el Teatre Lliure organitzen una taula rodona sobre "Tres religions, tres cultures, una arrel" moderada per Víctor Pallejà, especialista en el pensament islàmic.
Tres representants de les tres religions que conflueixen en el text de Stefano Massini CrecEnUnSolDéu, Jorge Burdman, Xavier Morlans i Dídac Lagarriga, establiran un debat sobre les tres civilitzacions nascudes de l’arrel abrahàmica. Volem parlar de la influència que exerceixen les creences religioses en la identitat de l’individu. Una identitat que no sempre ve donada i és assumida pel naixement, sinó que també pot ser una tria personal.

Lloc: Teatre Lliure de Gràcia, c/ Montseny, 47 - Barcelona
Dia: DIssabte 10 d'octubre de 2015
Hora: 19h
Entrada: Gratuïta

24 sept. 2015

Eid mubarak!


En un día como hoy, en el que los musulmanes recordamos a Abraham, comparto este bello poema de Javier Arnaldo en su libro Nosotros (publicado por Árdora).

21 sept. 2015

Presentación del libro Islam sin Dios


El jueves 1 de octubre de 2015, presentación del libro Islam sin Dios, con el autor, Abdelmumin Aya, acompañado por Dídac P. Lagarriga, escritor y editor, y Agustín Pániker, director de la Editorial Kairos.
Con más de treinta años de estudio del Corán y de práctica en la tradición islámica, Abdelmumin Aya realiza en este libro un ejercicio magistral de entendimiento entre culturas.
El autor nos advierte de los riesgos de explicar el Islam según identificaciones fáciles con el Cristianismo, tal y como se ha venido haciendo desde hace siglos. Para dar al traste con estas proyecciones y estereotipos, Aya desmenuza con extraordinaria lucidez conceptos como los de "religión", "amor a Dios", "alma", "oración", "ángeles", "milagros", "Satán", "fe" y hasta la mismísima palabra "Dios", tal y como han sido concebidos por el Islam.
Inscripción previa: educacion@casaasia.es
Fecha: 01-10-2015, 19:00h
Lugar: CASA ASIA Pabellón de San Manuel, c/ Sant Antoni María Claret 167, Barcelona

18 jun. 2015

Reseña de Eco-yihad en Le Monde Diplomatique



“Quizá para los creyentes su contenido tenga un valor aclaratorio de las razones por las cuales la preocupación ecológica debe formar parte de las del esfuerzo -yihad- de todo buen musulmán, pero, en nuestra opinión, este texto tiene un interés adicional en tanto que ayuda a entender un poco mejor los planteamientos conceptuales y doctrinales del Islam, mucho más allá de su interés por la Ecología.” 

A. Alabau, Le Monde Diplomatique, enero 2015

15 jun. 2015

Una vacuna llamada Islam


13/06/2015 - Autor: Dídac P. Lagarriga - Fuente: Webislam


Existe una vacuna que nos previene de grandes enfermedades. Una vacuna para los estragos provocados por el alcoholismo, por ejemplo, o por los desajustes económicos, las desigualdades sociales, el racismo y la xenofobia. Existe una vacuna contra la ignorancia y el despotismo, contra la exclusión y la preocupante desacralización de la vida y el medio ambiente. Una vacuna, en definitiva, contra el cafrerismo y cualquier forma de idolatría, también la del ego y sus caprichos.
Sí, es la vacuna llamada Islam y se inyecta a través de la shahada (dar testimonio público de reconocerse musulmán). Algunos doctores dicen que con una vez en la vida basta y que no hacen falta recordatorios. Otros la recomiendan al menos 5 veces al día, algunos incluso en cada gesto, en cada mirada por temor a que desaparezcan sus efectos...
Sin embargo, esta vacuna, como todas, también contiene riesgos y efectos secundarios. Hay una enfermedad llamada Islam y esta vacuna puede propiciarla y aumentarla. Nuestro querido profesor Abdelwahab Meddeb, fallecido el pasado invierno, ya tituló hace más de una década uno de sus libros precisamente así, La enfermedad del Islam, para alertarnos de los males que padece la umma musulmana, en especial en su práctica, su día a día, su política íntima colectiva e individual.
Vacunados de Islam, enfermamos de Islam, de ese “Islam que combate constantemente todo lo que realizó de grande en su historia, toda la belleza que generó”, como se lamenta Meddeb. Y no siempre nos damos cuenta. Sí, los efectos más evidentes salen en las portadas y televisiones de todo el mundo: una deshumanización extrema que implica, por lógica aplastante que muchos no están dispuestos a asumir, una desislamización extrema (en este sentido sí tiene razón de uso el término "extremistas", pues llevan al extremo su desislamización, enfermos de un Islam completamente tergiversado). Pero, como siempre, los matices y síntomas de una enfermedad son múltiples.
Además, la vacuna Islam no siempre se suministra de la forma adecuada, o en la edad propicia, o del modo indicado por los expertos. A menudo incluso se olvida que, si bien es recomendada, ni es ni puede ser, jamás, obligatoria e impuesta por la fuerza o la coacción. Cuando esto ocurre, la vacuna se vuele veneno.

12 jun. 2015

Reseña de Eco-yihad en Dar Lugar



Eco-yihad. Apertura de conciencia a través de la ecología y el consumo halal
Dídac P. Lagarriga
Reseña de Sonia Castaño
Revista Dar Lugar nº 3, primavera 2015

Dídac P. Lagarriga (Abdel-latif Bilal Ibn Samar) nos ofrece, con este libro, una verdadera y auténtica apertura de conciencia a través de la ecología y el consumo halal ligado a la naturaleza y al medio ambiente. El libro se hace eco, mediante términos clave del islam y el modelo profético de Muhámmad, de una tradición rica, pero desconocida, en su gestión de la sostenibilidad del planeta y el consumo consciente.

Como el mismo autor explica en el primer capítulo del libro, que el título incluya el término yihad no es baladí. Lagarriga reivindica el verdadero significado de tan maltratado y desgastado término, siempre asociado a la violencia, al fanatismo, la confrontación y a lo bélico, ofreciéndonos su otra dimensión semántica donde yihad significa esfuerzo, empeño por lograr armonía y paz, tanto interior como exterior. Su significado de lucha o guerra cobra aquí sentido para combatir la corrupción de todo tipo y luchar por la equidad. Eco-yihad es el esfuerzo para lograr el equilibrio necesario y encontrar, urgentemente, la forma de impedir, o combatir, que nuestro dominio sobre la naturaleza se convierta en pura autoaniquilación, de recuperar una actitud reverente frente a ella y despertar de ese sueño de progreso en el que parecemos estar atrapados. 

Para lograr el equilibrio será necesario que seamos capaces de armonizar los tres vectores que, según Lagarriga, conforman nuestra identidad como seres humanos: el vertical (somos creación de Dios); el horizontal (somos hijos de nuestras madres); y el circular (somos producto del contexto). Si no somos capaces de armonizar estos tres vectores, esto nos lleva a una disfunción, a una falta de cordura en la acción, que el autor denomina el “desapego esquizoide”. 

El libro critica todo estereotipo de antropocentrismo destacando la enorme necesidad de diálogo, no sólo entre seres humanos, sino con todo lo que nos rodea. Lagarriga lleva a cabo una profunda reflexión sobre el actual desencuentro entre el hombre y la naturaleza y su consecuente crisis, mostrando que una unión es posible si despierta, en nosotros, la conciencia de formar parte de una comunidad que va más allá de lo humano.

Eco-yihad nos conduce a rehusar, con nuestro esfuerzo, a que se pueda dar la amenazante separación del hombre y la naturaleza a la que parece que estamos empujados sin remedio. Nos muestra la enorme necesidad de preservar una visión integral del universo que considere la Naturaleza como creación y teofanía de Dios. Destaca la importancia de volver a reconocer el aspecto sagrado de la propia materia del Universo y de ser capaces de entender el significado de sus fenómenos y, así, poder recuperar y escuchar, de nuevo, el mensaje que posee para nosotros como “califas”, ya que fuimos sus antiguos guardianes y custodios. 

El libro es una invitación, desde una perspectiva islámica, a ser capaces de llevar a cabo una apertura en nosotros mismos para que otra forma de vida, aquí y ahora, sea posible. El único y verdadero cambio sólo será posible si éste tiene lugar en nosotros mismos, es decir, si somos capaces de poner en marcha nuestra propia voluntad de cambio. Dídac P. Lagarriga, con este interesante libro, convoca a todo ser humano a formar parte de una circunvalación conjunta que no tenga otro objetivo que no sea el de preservar el lugar que habitamos como Jardín o Paraíso.

El paraíso no es una recompensa o un premio en sí mismo; tampoco se limita a la contra-amenaza que acompaña a la dura advertencia del fuego infernal (yahannam). Incluye todos los aspectos, pero va más allá. Mientras mantenemos dividido espíritu (rûh) y ego (nafs) disfrutamos del fuego. Sólo cuando la llama logra fundir, como dos metales pesados, espíritu y ego, uno ve lo terrible de aquello que le parecía bueno, donde disfrutaba.” Eco-yihad, p. 60.

Edicions Bellaterra
ISBN: 978 84 7290 681 5
Páginas: 140
P.V.P.: 12.00 €



3 jun. 2015

Comentario de Abdennur Prado sobre Eco-yihad

Lectura muy recomendable: Eco-Yihad, de Dídac Lagarriga Bilal Ibn Samar. Un libro que invita, desde el adab y la calma, a la reflexión sobre un tema que nos afecta a todos. Personalmente, me ha hecho pensar en mis propias contradicciones, que (supongo) no son muy diferentes de las de muchos musulmanes (y no musulmanes) en una sociedad de consumo. Denunciamos la usura, pero tenemos cuantas bancarias, para que nos ingresen la nómina o el subsidio. Aborrecemos el maltrato animal, pero no estamos atentos a lo que consumimos. Hablamos de conservación de los bosques, pero gastamos papel sin ton ni son (incluso publicando libros!). Y muchas otras... cada uno sabe de lo suyo. No se trata de buenos y malos, de musulmanes correctos o incorrectos, de conscientes o inconscientes, de cuerdos o de locos, sino de las contradicciones a las cuales a menudo nos vemos arrastrados, sin que apenas podamos hacer nada... pero sí podemos. En todo caso, empecemos tomándonos en serio la invitación de Dídac, tan llena de sentido. Desde la calma, sin personalizar ni insultar ni acusar a nadie de nada, desde la conciencia de nuestra precariedad y de las dificultades que supone tratar de vivir conforme a los principios del islam en una sociedad no compasiva. Cada uno hace lo que puede y Al-lâh sabe más.

(Abdennur Prado, desde su Facebook)

20 abr. 2015

Charla sobre ecoyihad en UIB



Repensar Síria. Conflictes i reptes.

Us informam de la propera realització del seminari Repensar Síria. Conflictes i reptes, organitzat per professorat del Departament de Pedagogia Aplicada i Psicologia de l'Educació i finançat en el marc de la XI convocatòria d'ajuts per a accions d'educació per al desenvolupament 2014-15.
Dates de realització: 24 d'abril de 2015.
Horari: de 16 a 21 hores.
Durada: 5 hores.
Lloc: aula A16 de l'edifici Guillem Cifre de Colonya
Nombre de places: 50
Assistència lliure i gratuïta

Programa
  • 16 h. Presentació del programa LIU (Rana Al-Hussain i Ula Al-Khateeb).
    Des de Síria a Espanya:
    1. Síria, una «vella nova» història: joc educatiu interactiu amb els participants.
    2. Presentació sobre aspectes culturals i històrics de Síria.
  • 16.30 h. Síria: l'art, l'arquitectura, la guerra i la rehabilitació des d'un punt de vista artístic i arquitectònic, una comparació a la llum de la rehabilitació a Espanya després de la guerra civil i les lliçons apreses d'Espanya (Rana Al-Hussain, Universitat de Barcelona).
  • 17.30 h. Educació a Síria: els efectes de la guerra sobre l'educació, pública, privada, formal, no formal. etc., amb especial atenció al currículum d'educació religiosa i cívica (una comparació entre l'educació a les zones sota la supervisió del govern i les àrees sota la supervisió dels extremistes musulmans) (Ula Al-Khateeb, Universitat de les Illes Balears).
  • 18.30 h. Recés.
  • 18.45 h. La perspectiva ecologista i del consum halal: l'ecogihad (Didac P. Lagarriga, escriptor i editor d'Oozebap i de la revista Dar Lugar i col·laborador en diversos mitjans de comunicació).
  • 19.45 h. Hermenèutica alcorànica: una eina per al diàleg (Marc Oliveras, Universitat de Barcelona).
  • 20.45 h. De l'integrisme islàmic a la ciutadania activa: presentació de materials i recursos didàctics (Rana Al-Hussain i Ula Al-Khateeb).

14 abr. 2015

La defensa radical de la diversidad y la vida en el Corán



No, monoteísmo y monótono no son lo mismo. Tampoco tenemos por qué vincularlo a monopolio entendido como práctica excluyente, totalizadora. En el imaginario antimusulmán puede pulular ideas de este tipo, pero si viajamos por los relatos históricos y nos bañamos en sus fuentes la gestión de la diversidad es una cuestión que aparece en el ADN del islam. A veces se habrá hecho mejor y otras pero, incluso de forma nefasta. Tan nefasta que nos alejamos del islam, aunque agarremos fuerte el mástil de su bandera.

Si identificamos el islam con unas prácticas concretas de una población concreta en un espacio geopolítico concreto en un momento del tiempo concreto, lo único que obtendremos es una idea concreta, pero no una perspectiva abierta.
Si el islam buscara el monopolio del monoteísmo, excluiría al resto de cosmovisiones y revelaciones, pero sabemos que no es así. El Corán nos ofrece innumerables ejemplos. Uno de ellos me parece impactante, y está vinculado con la lucha armada que tantos recelos despierta en los ámbitos no musulmanes. Leamos:

Si Dios no hubiera permitido que la gente se defendiera a sí misma unos contra otros, los monasterios, iglesias, sinagogas y mezquitas -en los cuales se menciona el nombre de Dios en abundancia- habrían sido destruidos. (Corán 22:40)

El actual diálogo interreligioso tiene en versículos como el que acabamos de citar un pilar fundamental. No sólo porque la violencia se utiliza como método de autodefensa y protección en lugar de ataque e inicio de agresión, sino también porque en esta defensa se tiene en cuenta los lugares de devoción de las diversas comunidades. Si son o no musulmanas, si son o no mezquitas, no importa, pues -insistimos- en todos estos lugares se menciona el nombre de Dios. Esto es monoteísmo sin monopolio. Cuando alguien, en nombre de un islam hecho a la medida de sus intenciones, agrede un templo, está violando este versículo.

Es interesante otro aspecto que suele aparecer en los debates sobre violencia e islam. Cuando en el Corán leemos, por ejemplo, que “quien matara a un ser humano es como si hubiera matado a toda la humanidad; y, quien salvara una vida, sería como si hubiera salvado las vidas de toda la humanidad” (5:32) no sólo nos impone un recuerdo difícil de tergiversar, sino que además nos lo vincula a una revelación anterior. En efecto, el Talmud recoge este mismo precepto, algo que el Corán reconoce, pues empieza el versículo diciendo: “Decretamos para los hijos de Israel...”. Con esto, como en muchas otras partes de la revelación, vemos que no hay ninguna voluntad de exclusivismo: una y otra vez se destacan los vínculos entre comunidades de creyentes:

Y no discutáis con los seguidores de revelaciones anteriores sino de la forma más amable -a no ser que sean de los que están empeñados en hacer el mal- y decid: "Creemos en lo que se ha hecho descender para nosotros, y también en lo que se ha hecho descender para vosotros: pues nuestro Dios y vuestro Dios es Uno sólo, y a Él nos sometemos." (Corán 29:46)

La intolerancia hacia la diversidad, no sólo se manifiesta en las comunidades humanas, incluye también al resto de seres vivos. Esto es fundamental, y a medida que olvidamos el respeto por la biodiversidad del Planeta olvidamos también el necesario equilibrio entre la diversidad humana. Leemos, por ejemplo:

Los que han llegado a creer [en esta escritura divina], los que siguen el judaísmo, los sabeos, los cristianos y los zoroastrianos, [por un lado] y los que están empeñados en atribuir divinidad a algo distinto de Dios, [por el otro], ciertamente, Dios decidirá entre ellos el Día de la Resurrección: pues, en verdad, Dios es testigo de todas las cosas. ¿No ves que ante Dios se postran cuantos [seres y cosas] hay en los cielos y cuantos hay en la tierra, el sol, la luna, las estrellas, las montañas, los árboles y los animales? (Corán 22:17-18)

Nos alerta, también, del riesgo de caer en el exclusivismo y de confundir monopolio con monoteísmo, algo a lo que desgraciadamente tendemos:

Y dicen “Nadie entrará jamás en el paraíso a menos que sea judío” o “cristiano”. ¡Esas son fantasías suyas! Di: “¡ Presentad una prueba, si es verdad lo que decís!”
¡No! En verdad, todo aquel que someta su ser por entero a Dios, y además obre rectamente, tendrá su recompensa junto a su Sustentador; esos nada tienen que temer y no se lamentarán.
Y los judíos afirman: “Los cristianos carecen de base para sus creencias,” mientras que los cristianos afirman: “Los judíos carecen de base para sus creencias” ¡y ambos citan la escritura
divina! Otro tanto han dicho [siempre] quienes carecen de conocimiento; pero Dios decidirá entre ellos sobre aquello en lo que discrepaban.
¿Y quien es más malvado que aquel que impide que se mencione el nombre de Dios en [cualquiera de] Sus casas de adoración y se esfuerza por arruinarlas? (Corán 2:111-114)

Leo estos versículos y lloro ante la lamentable imagen que ofrecemos al mundo los llamados musulmanes. ¿Por qué tanto odio? ¿Por qué tanta aversión a lo que Dios diversifica? ¿Por qué tanta poca confianza en la Vida y tantas ansias de fuego? ¿Por qué tanta sombra y tan poca luz?

Quedo perplejo ante Dios, desnudo. Sin palabras. ¿Soy de los que manchan la palabra revelada? Tal vez. Por ello me arrodillo y le pido no ser de los injustos, no sucumbir a los susurros. ¿Realmente, todo es tan complicado? Con el estallido de la primavera, de la biodiversidad en todo su esplendor, surgen también las alergias... ¿Es motivo para arrasarlo todo? No hay un ápice en la revelación coránica para pensar en la superioridad de una creencia, cultura o color de piel:

Y entre Sus portentos está la creación de los cielos y la tierra, y la diversidad de vuestras lenguas y colores: pues, ¡ciertamente, en esto hay en verdad mensajes para quienes poseen conocimiento! (Corán 30:22)


Las noticias, incluso las que quieren ser imparciales o no denostar al conjunto de musulmanes, repiten una y otra vez yihad, sharia... Términos nobles que ahora son sinónimo de masacre. Y de nada ayudan comentarios bienintencionados como “la interpretación extremista” de las fuentes islámicas. ¿Extremista? Si fueran extremistas, radicales, fundamentalistas... aplicarían realmente la defensa máxima de la Vida y toda su pluralidad. Serían sinónimo de luz y no de sombra. 

13 abr. 2015

Islamofòbia i eco-yihad

En el marc de Tinta Roja, Fira de l'edició independent i del llibre polític al Garraf, el dimecres 15 d'abril a les 20h, Dídac P. Lagarriga parlarà del seu llibre Eco-yihad (Bellaterra) i del debat actual sobre la islamofòbia.
Lloc: GER (c/ Pi, 25, Sant Pere de Ribes)

17 mar. 2015

Tranströmer (2 fragmentos)


("Más adentro", poema de Tomas Tranströmer en El cielo a medio hacer, Traducción de Roberto Mascaró, Nórdica libros, 2011.)


("Arcos románicos", poema de Tomas Tranströmer incluido en Bálticos y otros poemas, Traducción de Francisco J. Uriz, Visor, 2012.)

11 mar. 2015

Espacios naturales sagrados, doble conservación



(*Traducción del artículo de Dídac P. Lagarriga publicado en catalán en el Diari ARA, 05/03/2015)

El vínculo entre dentro y fuera, entre paisaje y cuerpo, lo experimentamos de forma más directa cuando estamos en un entorno natural. Armonía, asombro, plenitud, silencio... Toda una serie de emociones y sensaciones que nos hablan de esta conexión más allá del marco material y mental. Cuanto más respetado es este medio, más podemos experimentar esta unidad de la que formamos parte, del mismo modo que cuanto más limpios y cuidados tengamos nuestros órganos y sentidos más profunda será la profundización y el gozo.
Desde hace miles de años, este sentimiento desegocentrado que nos provocan los espacios naturales, y por varias razones unos más que otros, ha generado que el lazo entre espiritualidad y entorno natural se dé en todas las culturas del planeta. Lugares sagrados, algunos escondidos y cuidados, otros masificados por las peregrinaciones y otros que se adaptan según las tendencias y las necesidades, forman parte de la biodiversidad y, desgraciadamente, sufren las mismas amenazas, cada vez más patentes.

Una red internacional

Josep Maria Mallarach, que fundó el Centro de Documentación Silene sobre el patrimonio espiritual y cultural inmaterial vinculado a la conservación de la naturaleza y el patrimonio natural, local e internacional, nos recuerda: “En un tiempo donde la perspectiva científica sobre la naturaleza y los valores material tienen un peso excesivo, corremos el peligro de que la naturaleza se considere un mero recurso u objeto de estudio. Si vinculamos las prácticas espirituales y la experiencia natural ayudará a desarrollar una comprensión más profunda de la naturaleza y, por lo tanto, fundamentará actitudes respetuosas y reverenciales hacia el medio ambiente.” Para Mallarach, “hay una evidencia cada vez más grande que nos sugiere que los valores espirituales contribuyen a la lucha contra el deterioro del mundo natural, como una forma de recuperar una aproximación más completa y profunda que incluya otras dimensiones demasiado tiempos negadas.” Mallarach es también uno de los coordinadores de la Iniciativa Delos, proyecto de la Unión Internacional para la Conservación dela Naturaleza (IUCN en inglés) y que se centra en los espacios naturales sagrados en países desarrollados (como Europa o Estados Unidos) con el objetivo principal de ayudar a mantener tanto la sacralidad como la biodiversidad de estos lugares mediante la comprensión de la compleja relación entre los valores espirituales/culturales y los naturales. Esta iniciativa se añade a la que se estableció en otras zonas menos industrializadas del planeta, en especial desde que algunas comunidad indígenas exigieron que se respetaran los valores espirituales y culturales ante la tendencia a excluir cualquier actividad humana de los espacios naturales protegidos. De este modo, la tarea de reivindicar los espacios naturales sagrados es, por un lado, defender el derecho tradicional de las culturas de utilizar determinados entornos naturales por razones inmateriales y, además, sensibilizar a las tradiciones espirituales, en especial las masivas, de la importancia de cuidar del medio ambiente como un aspecto inherente a la cosmovisión, y que el actual sistema de vida obliga a contrariar, al menos en la práctica. “Para las comunidades religiosas -prosigue Mallarach-, los valores naturales son la dimensión externa o tangible de los valores espirituales. Los que cuidan de los lugares sagrados son aliados naturales de la conservación del medio ambiente y, por lo tanto, el diálogo honesto entre estas comunidades y los gestores administrativos de las áreas protegidas es esencial.” Como primer paso, son necesarias la comunicación y la búsqueda de una base común para la cooperación, tarea que se propone IUCN con el trabajo conjunto de académicos, activistas y las comunidades que respetan la sacralidad de los lugares. Una de las herramientas es la difusión a través de la web Sacred Natural Sites y del libro que bajo el mismo título recoge experiencias en todo el mundo.

Conservación y uso inmaterial

Otro proyecto es la realización del documental Standing On Sacred Ground, dirigido por Christopher McLeod y centrado en ocho comunidades indígenas del mundo expuestas a las constantes amenazas de su sistema de vida ecológico y de sus creencias. Uno de los testigos del documental, Danil Mamyev, director del Parque Natural de Uch-Enmek, en la república rusa de Altai, acompañado por los cánticos de un chamán, nos recuerda que los lugares sagrados no están aislados y necesitan de la interacción humana. Esto no significa que se pueda devastar el territorio y hacer lo que se desee, todo lo contrario: “El entorno -dice Mamyev- escucha cada palabra, cada pensamiento. Por esto es clave el comportamiento, la actitud, y es imprescindible tener las intenciones puras.”

El turismo y las peregrinaciones masivas, junto con el cambio de hábitos, también suponen retos de gestión, y sin ir muy lejos podemos encontrar ejemplos con el Rocío en Doñana o con algunas partes del Camino de Santiago. Lo que se propone es un trabajo conjunto donde los valores espirituales que fundaron estos espacios sagrados, y que durante siglos han servido para que no se degraden, ahora no se queden al margen del esfuerzo para su conservación. Este sería la principal base de los espacios sagrados naturales, donde se reivindica la cooperación entre el ser humano y el territorio en vez de una devastación sin precedentes para fines materiales y lucrativos mientras se establecen espacios naturales protegidos de la huella humana.

Para ello resulta clave desprendernos del sentido de propietario de la tierra, romper con el paradigma antropocéntrico que se erige por encima de todo el entramado natural y entender la interdependencia y la cooperación como elemento vital, es decir, sagrado.



17 feb. 2015

El humor, un derecho divino


(Traducción del artículo en catalán publicado por Dídac P. Lagarriga en el periódico ARA, Barcelona, el sábado 7 de febrero de 2015.)


Hacer un chiste de quienes están enterrados en una fosa común sólo corresponde a quien tiene los suyos entre los difuntos, a quien utiliza el humor como un instrumento de supervivencia en un mundo hostil. El dolor y la risa provocan las mismas lágrimas, liberadoras de una tensión que, si retenemos, puede provocar bloqueos emocionales todavía más graves. Cuando el humor se convierte en puro escarnio, cuando el verdugo utiliza la broma para hacer todavía más profunda la herida de su víctima, se pierde la gracia, toda la gracia (entendida en todo su sentido). Podemos mirar, no hacia donde va el chiste, la mofa, sino desde donde proviene: ¿desde la benevolencia (desde la Gracia en mayúscula) o desde el poder?

“Hay una máxima en el judaísmo -apunta Jorge Burdman-: si un judío explica entre judíos un chiste de judíos, se pueden reír todos; si lo explica un no judío, es un antisemita...” Burdman es uno de los participantes en el libro colectivo La sonrisa divina (Icaria), donde representantes de varias convicciones recogen chistes de sus respectivas creencias. Reírse de uno mismo, de aquello que se representa, no sólo es sano y recomendable, es un derecho del que no se nos puede privar: aprendemos antes a reír que a hablar. La comunicación con el otro, en nuestra primera infancia, pasa por las risas y los llantos, por aquella misma lágrima que se activa con las emociones intensas y que va cargada de una sustancia química hormonal diferente a cuando las lágrimas no provienen de esta descarga emocional. Culturalmente reprimimos la lágrima, y sólo hay que vernos ante el llanto de un niño. El desencadenamiento del llanto destensa toda la estructura que hemos ido elaborando y sufriendo: podemos lograrlo por una emoción de fuerte tristeza o de gran alegría. Quién sufre necesita reír del mismo modo que aquel que ríe no puede olvidar el sufrimiento del otro.

Cuando en el patio de escuela un grupo de niños, continuadamente, se ríen de un compañero, por ejemplo por razones de su físico, a nadie se le ocurriría defender la libertad de expresión de este humor, por muy divertido e imaginativo que nos parezca. Ninguna familia irá angustiada a hablar con el maestro sobre el acoso constante que recibe su hijo, basado en burlas y caricaturas, y recibirá del equipo docente la argumentación a favor del derecho a la libertad de palabra y de los beneficios del humor.

Resistir con una sonrisa

Las estructuras de poder que reprimen y excluyen se expresan con un humor carente de gracia, cínico y pérfido. Quien sufre estas estructuras tiene el recurso de la lágrima para resistir, una lágrima hecha de humor y de dolor. El legado de este humor es vital, imprescindible y lo encontramos en todas las tradiciones religiosas. Porque no está hecho desde la estructura de poder, sino a pesar de esta. Lo encontramos en aquellas personas conscientes de los beneficios de la risa, como la manera más ágil de romper ídolos. No hay que ir muy lejos para encontrar un amplio legado de esta resistencia realizada a menudo en la intimidad, llena de giros y doble lenguaje para escapar a la censura y la represión.

José Jiménez Lozano, a su libro Sobre judíos, moriscos y conversos (Ámbito), nos recuerda: “Las formulaciones burlescas o críticas con la creencia cristiana que hacen los moriscos, del mismo modo que los judíos, han pasado a la memoria colectiva de las clases bajas de la sociedad, que han continuado pensando y sintiendo del mismo modo, mientras que los diagnosticadores improvisados de esta religiosidad o irreligiosidad populares se han cansado de acusar al mundo burgués de después de la Revolución Francesa de ser el responsable de todo esto. Pero sólo tenemos que abrir los ojos para ver que la literalidad del chiste o la mofa anticristiaos ya se encuentran en los cuentos y los dichos de los moriscos, que no podían entender nada de su nueva fe impuesta y se reían de ella.”

Las fosas comunes, las expulsiones, las conversiones forzadas y cualquiera otro mecanismo que utilice una estructura de poder (se llame Iglesia, se llame Estado, se llame Mercado) es contestada, a lo largo de los siglos, por este doble derramamiento de la lágrima. Cuanto más nos acercamos a una estructura de poder, más perdemos el sentido (vital) del humor.

Humor, esencial en la religión

El libro La sonrisa divina, decíamos, fue una iniciativa loable de reunir una pequeña muestra de este legado humorístico dentro de un amplio abanico de convicciones religiosas y no religiosas: hinduismo, budismo, judaísmo, cristianismo, islam, fe Bahai y ateísmo. En el prólogo, el carismático teólogo Juan José Tamayo nos relata una anécdota cargada, como no, de humor: “Los atributos que dábamos a Dios en el catecismo católico eran el de omnipotencia, omnisciencia, omnipresencia y la providencia. Fijaos que entonces yo de la CIA no sabía nada. Después pensé: Carambas, ¡vaya cuatro finales! ¿No tendrán que ver estos atributos absolutos con la CIA de los Estados Unidos? Y mira por donde vemos cómo Dios todopoderoso hace pactos con los poderosos...”

El humor hecho desde una estructura de poder y el humor para resistir a esta estructura de poder no siempre tienen los límites claros, en especial en estos tiempos donde hay estructuras de poder demasiado integradas en una cultura o en una manera de vivir que cuesta entenderla como tal, pese a sus propósitos homogeneizadores y totalizadores. Y de aquí surgen los malentendidos (todos conocemos los beneficios de reír y el dolor que nos provoca la risa del tirano).

El humor, cuando nace del corazón, es la herramienta inagotable para deshacer todo tipo de hipocresía en un mismo y para sobrevivir a la hipocresía impuesta, que manda y escribe leyes. Reír es la expresión sonora, por excelencia, del buen vivir, la exaltación de la convivencia, el estado natural de niños, místicos y ancianos.

29 ene. 2015

Reseña de Eco-yihad en The Ecologist



Didac P. Lagarriga, o Abdel-latif Bilal ibn Samar, nos habla de un islam que no aparece en los medios de información. Es el islam profundo, subversivo, que nos conecta con lo más íntimo de nosotros mismos. Y, por ello, nos reconecta con lo divino y con la creación. Y ello implica una práctica ecologista diaria y cotidiana. El término “eco-yihad” va a sonar mucho en los próximos años: cambie sus hábitos de consumo para entrar en una “guerra” contra la destrucción de la Tierra.

Revista The Ecologist nº 60, enero-marzo 2015

8 ene. 2015

Ni risas ni llantos



1. En el Corán escuchamos la advertencia: no corramos tras nuestras suposiciones. No nos dejemos llevar por las pasiones... ¿Y a quién le importa el Corán en este torbellino de opiniones, comentarios, declaraciones? A mí. A muchas personas.

2. El Corán incluye a los islamófobos y a quienes lo dan todo para que el islam no se propague. El Corán incluye a los que se denominan musulmanes pero actúan de forma completamente hipócrita. Todos personajes necesarios, misteriosamente necesarios, mordazmente necesarios. E interiorizados y compartidos en mayor o menor grado según nuestro nivel de atención.

3. Las herramientas del Corán, desde las más sutiles a las evidentes, desde las que trabajan esas partes del espíritu hasta las que rompen los prejuicios, no caducan. Pero tampoco son un pretexto, ni una cueva donde refugiarnos con nuestra incapacidad para comprender. El Corán sacude, la Fatiha (primera azora) abre. El intencionado ejercicio debe ser constante.

4. El Corán nos susurra: hay sitio en el jardín anhelado para el asesinado y para el asesino cuando ambos hayan sucumbido y sólo escuchen la palabra “paz”.

5. Hay un Corán que camina llamado Muhámmad, que la paz sea con él, que nos legó: “la tinta de un sabio vale más que la sangre de un mártir”. Intuyo que la tinta de los sabios de hoy, de siempre, es prácticamente invisible, hecha de silencio y oración.

6. La indignación y el miedo son reacciones humanas, pero cuando se convierten en un fin en sí mismo surge el desequilibrio, la fobia, la patología. El apego mundano. Una aleya coránica da vueltas por la casa, zumba: “Aquellos que no creen que habrán de encontrarse con Nosotros, se contentan con la vida de este mundo y no miran más allá.”

7. Tantos mensajes, tanta riqueza... Y nosotros aquí, obnubilados. Desorientados (esto es, sin Oriente, sin qibla - dirección). Petición: Al-láh, protégenos de nosotros mismos. ¡Amin!

8. Los usos son múltiples: el asesino utiliza todo tipo de elementos para perpetrar su crimen, entre ellos unas palabras, “Al-lahu akbar”, que su boca envenenan. Pero, a pesar del mal uso, a nuestro pesar, “Al-lahu akbar” es “Al-lahu akbar”: nos sustenta algo mayor, inefable e inacotable (inaceptable incluso para muchos).

9. Podemos gritar "Al-lahu akbar" para justificar cualquier deseo ególatra. Pero debemos concluir con "Al-lahu alim" (Al-láh sabe) para liberarnos de cualquier opinión, creencia e idea que nos impida estar atentos a la inesperado. Recíprocos a lo que se nos da. Agradecidos a lo que acontece, espontáneo. Sin victimismo.

10. Reitero: sin victimismo. Sin rencor. Sin ninguna emoción enquistada. Habitando el perdón.

11. "¿Cuántos años habéis permanecido en la tierra?" Dirán: "Hemos permanecido allí un día, o parte de un día”.