26 sept. 2014

¿Por qué incluir Yihad en el título?


(Fragmento de la "Introducción" a Eco-yihad.)

Que el título del libro incluya el término
yihad no es baladí. Hoy día, asistimos a un omnipresente desgaste de este término promovido por una visión del islam limitada y agresiva, que lo asocia exclusivamente con la violencia. Y dejemos el término fundamentalista a un lado, pues no nos dice nada. Todos tenemos fundamentos, todos los sabemos argumentar... Utilicemos, por ejemplo, exacerbado, fiel reflejo de lo que representan los hasta ahora denominados fundamentalistas, sean islamófobos o se declaren musulmanes. Para estos exacerbados, el yihadista aparece como una identidad inmóvil, agresiva y uniformada de un islam anclado en ese pasado construido a medida del guerrero sin límites.

Sin embargo,
yihad es uno de los términos clave del islam y, por ende, del día a día de cualquier musulmán. Porque, más allá de los campos de batalla, yihad significa, en primer lugar, esfuerzo. Sin esa insistencia y empeño, que por encima de todo es hacia dentro, en uno mismo, no hay islam que valga. Reivindicar el yihad en nosotros mismos y en cualquiera de nuestros actos implica también una lucha para no dejar que el término quede para siempre fijado en un escenario bélico. De hecho, es todo lo contrario, pues yihad implica el esfuerzo para terminar con todo aquello que obstaculiza la paz (salam) y no una agresión. Una paz interior (que se denomina el gran yihad, el trabajo espiritual) y una paz social y con el entorno natural, esto es, donde el yihad se vuelve lucha por la equidad y en contra de la corrupción de todo tipo. En este sentido no haría falta incluirle la etiqueta eco o verde a yihad, pues ya está implícita en la tradición islámica, pero teniendo en cuenta las tergiversaciones actuales hemos considerado oportuno puntualizar este aspecto ecologista del yihad como parte fundamental en la ética del islam. En este sentido, mi yihad, ahora, es intentar ser lo más coherente posible con lo que escribo en este libro.

En la jurisprudencia islámica medieval, los juristas inventaron dos términos que no encontramos en el Corán ni en la
sunna: dar as-salam y dar al-harb. Quisieron dividir el mundo en dos compartimentos estancos, uno estable (dar as-salam, literalmente «el hogar de la paz», es decir, el territorio del islam) opuesto y amenazado por un territorio-otro (dar al-harb, «el hogar de la guerra»). Lógicamente, también reconocieron territorios intermedios y de transición donde existían tratados, acuerdos y reconciliación. Siglos después, sin embargo, continúan habiendo imaginarios afines a estos dos polos opuestos, una división ficticia pero ensangrentada, llamada ahora islam y Occidente. Este libro, sin embargo, no ha estado escrito en ninguno de los dos territorios enfrentados, sino en uno de los presididos por el armisticio y que los juristas denominaron dar al-'ahd, «el hogar de la reconciliación».

Hoy día, todo el planeta, empezando por el propio cuerpo, debe ser nuestro
dar al-'ahd. Desde lo más ínfimo, como este libro y la práctica cotidiana, hasta las políticas gubernamentales y los programas internacionales deben incidir en este territorio de conversación. No se trata de desislamizar el islam, hacer de él un sucedáneo que rebrota únicamente en el terreno privado, sino de ser capaces de trabajar en este ámbito de la reconciliación manteniendo las particularidades. Dar al-'ahd es el hogar de la negociación inagotable, de los procesos inconclusos, vivos. Pretender una solución definitiva es dejar de reconocer el mundo terrenal, donde todo está sometido a movimiento y es provisional. Aunque los juristas no lo vieron así, dar al-'ahd integra en su seno, además, las otras dos moradas, dar as-salam y dar al-harb, tensión y paz, resolución y conflicto, libertad y límites, en definitiva, pautas inevitables e irrevocables de nuestra condición humana.


*El libro Eco-yihad. Apertura de conciencia a través de la ecología y el consumo halal, de Dídac P. Lagarriga (Abdel-latif Bilal ibn Samar) está publicado por la Editorial Bellaterra (noviembre 2014).

24 sept. 2014


El papel del Islam podría ser uno de los factores decisivos para que el planeta vaya hacia un futuro sostenible. Podría convertirse en el movimiento de la sociedad civil más amplio de la historia”

Olav Kjorven, Secretario General del Programa de Desarrollo de Naciones Unidas

16 sept. 2014

Nota inaugural




Bismil-láh ar-rahmán ar-rahim

Breve recorrido antes de que el libro Eco-yihad vea la luz y se transmute en papel encuadernado (como nota inaugural a este blog que empieza días antes de un otoño veraniego de 2014 y una luna que va decreciendo paulatinamente para brillar de nuevo en el Mes de la Peregrinación [Thul Hijja] de 1435 -sí, soy bilingüe de fecha, rostro y oración, también diverso y mestizo, nómada de exilio interior, migrante a lo inefable, atento a lo intangible y con empeño de no irme por las ramas, literal y literariamente...).

Mi interés por las cuestiones del medio ambiente desde la perspectiva islámica me llevaron a una serie de estudios y reflexiones que, en primer lugar, expuse como charlas y talleres ante audiencias diversas, desde una universidad a una mezquita, de Córdoba a Sarajevo pasando, claro está, por Barcelona. Sin embargo, cuando me propuse escribir un libro que abarcara estos temas no quise recopilar estas charlas y sus conclusiones, sino que me enfrasqué en un ensayo mucho mayor (donde mezclaba aspectos biográficos, con una lectura desde el islam sobre espiritualidad, infancia, ecología...). Con el tiempo y algunas lecturas de almas piadosas entendí que el manuscrito era demasiado extenso y que daba para varios libros.

Tras algunos meses, rehice algunos fragmentos para acortarlo y centrarlo en torno a las cuestiones de la ecología y el consumo halal. Lo titulé Eco-yihad (en otro post explicaré por qué) y el primer día después del fin de Ramadán, en plena fiesta (Eid-al-Fitra), me reuní con la Editorial Bellaterra para recibir la noticia de que querían publicarlo. Como me dijo un amigo, ¡qué rápido te han llegado las bendiciones del ayuno!

En este blog aparecerán, inshal·láh, fragmentos del libro, así como contenido relacionado, referencias, vídeos y todo aquello que crea oportuno para acercarnos, desde el diálogo y el intercambio, a este eco-yihad pacífico y diverso. ¡Gracias!

(P.D.: La foto que encabeza este post es de una serie sobre la entrada de luz en casa. Ver toda la serie)