10 feb. 2017

De tu hermano musulmán, reseña de Hashim Cabrera


La editorial Fragmenta nos ofrece una obra literaria excepcional, escueta y profunda al mismo tiempo, una experiencia de interiorización que Dídac P. Lagarriga comparte con unos lectores que, atónitos, vemos cómo el tiempo de la vida espiritual es otro tiempo, cómo un hombre en plena madurez, en la Cataluña contemporánea, entra en contacto con un místico del yermo que vivió durante décadas en el desierto a comienzos del siglo XX, en el Magreb, en Argelia, en Marruecos… casi obligando a que los grandes santos de pasado se dieran cita en un tiempo exterior ya desacralizado e inútil.
En sus cartas a Charles de Foucauld, Dídac abre su alma y su intimidad más profunda al lector, entre pasajes urbanos donde la vecindad aflora en medio de las calles, los comercios y las bibliotecas públicas, y comparte su descubrimiento del islam en lo más cotidiano, del mismo modo en que Charles de Foucauld descubrió a Jesús en la rutina de la desolación más intensa. Da igual el escenario, urbe o desierto, lo importante es ese despojamiento que nos va haciendo capaces de recobrar el sentido y el sentir, ese vaciamiento o pobreza de espíritu que, en ciertos casos nos aboca a la extinción, a la aniquilación.
Javier Melloni, en el prólogo, nos alerta de que al sumergirnos en el texto de Dídac, estamos adentrándonos “en la intimidad de un diálogo interreligioso”, un diálogo que no es sólo el que pudieran mantener el cristianismo y el islam, sino que abarca e incluye cualquier forma de creencia o de tradición de sabiduría.
El lenguaje de la obra es exquisito, cuidado, verdadero. Aquí las palabras no van en pos de la literatura sino que fluyen desde el interior con naturalidad, sin intención estética, lo cual hace que rocemos inevitablemente la Belleza.
Foucauld no es un pretexto para hablar de la vida interior y desgranar algunos episodios autobiográficos de hondo calado sino un interlocutor atemporal y eterno, un ser humano cuyo discurso abrió cauces para un diálogo contemporáneo que brota en el corazón de quien lo escucha… El comentario final de D’Ors en el epílogo del libro nos remite al núcleo de la vida contemplativa: el fracaso del mundo, la aniquilación de las pretensiones del yo y la desnudez como condiciones para alentar una nueva vida, una experiencia viva y luminosa de nuestro presente, ese mismo presente que Dídac describe en sus paseos por el barrio o en sus conversaciones familiares llenas de un amor y una ternura que, a pesar de su intensidad, no rozan ni de lejos el sentimentalismo.
La salat, el ramadán, todas las prácticas exteriores del musulmán van desvelando sus interioridades en medio de los párrafos, mostrándonos su profundidad y su sentido ente los renglones: No se trata de ritos vacíos sino de expresiones de la vida trascendente, que sale precisamente de ese yo cerrado y autista para encontrar al otro, para encontrarLe a Él. Y así, reflexionando sobre su desembarco en el islam precisa que “En gran medida, es posible decidir muchas de las afinidades que construyen nuestro día a día, lejos de imaginarios ideológicos o dogmas de cualquier tipo.”
Y es ahí donde encontramos el vínculo profundo con Foucauld, con el desasimiento del mundo y la brotación de un diálogo íntimo con Dios, ahí precisamente aflora el luminoso presente que tantos buscaron y que tan difícil resulta mantenerlo vivo, libre de ideologías y dogmas, conceptos e imágenes.
De tu hermano musulmán es un libro que nos ofrece una escritura original, una manera de escribir que pudiera ser la de ese tiempo nuestro del sentido, la que en todos los tiempos y lugares ha producido la buena literatura, precisamente por no tener muchas pretensiones ‘literarias’, una obra que nos ayuda a regresar a nuestro interior de una manera amable y efectiva, cuya lectura recomiendo encarecidamente.
__________
*Reseña de Hashim I. Cabrera publicada en Webislam el 27/01/2017. Más información del libro en http://www.fragmenta.cat/es/fragmentos/cataleg/fragmentos/639462

27 ene. 2017

Fotos de la presentació del llibre a Jiwar (Barcelona) el 23-1-17


L'antropòleg Xavier Melloni intervingué a la presentació del llibre 'Del teu germà musulmà. Cartes d'avui a Charles de Foucauld' (http://www.fragmenta.cat/ca/cataleg/assaig/639396), de Dídac P. Lagarriga, junt amb l'autor, el dilluns dia 23 de gener a Jiwar Creació i Societat (C. Astúries 36, pral.), de Barcelona.

L'acte va ser introduït per Ignasi Moreta, professor d'humanitats a la UPF i editor de Fragmenta

Entrevista en Mediterráneo (Radio 3)



Pilar Sampietro dedicó el programa Mediterráneo del 22/01/2017 a charlar con Dídac P. Lagarriga sobre su trayectoria vital a propósito del libro De tu hermano musulmán.

Puedes escuchar el audio del programa en:

http://www.rtve.es/alacarta/audios/mediterraneo/mediterraneo-tu-hermano-musulman-22-01-17/3878387/

12 ene. 2017

De tu hermano musulmán: nuevo libro

Dídac P. Lagarriga
De tu hermano musulmán
Cartas de hoy a Charles de Foucauld
Prólogo de Javier Melloni - Epílogo de Pablo d’Ors
Este libro nos invita a descubrir el islam silente y místico, un islam no exento de una intensa vertiente social y cultural que busca siempre el encuentro con el otro. El autor nos hace entrar en el recinto del diálogo interreligioso: el destinatario de las cartas (Charles de Foucauld, el lector o la misma necesidad de explicarse) es su alter ego y a la vez también es el otro. Una conversación que rehúye la lógica temporal y las razones del dogma para establecerse en la intimidad de la experiencia a través de las cartas de alguien que se incorporó al islam y que interacciona con otro alguien que decidió convertirse al cristianismo gracias al islam.
Como dice Javier Melloni en el prólogo, «a lo largo de esta correspondencia van apareciendo muchos temas, todos tratados con una sensibilidad exquisita, casi perturbadora de tanta delicadeza con la que brotan. Van apareciendo diversos aspectos y escenarios de la vida ordinaria compartidos a media voz. La cotidianidad queda transfigurada: las bibliotecas públicas se convierten en santuarios; el encuentro con la vecindad, en consideraciones sobre geopolítica internacional; el agua de la ducha, en reflexiones sobre nuestra sociedad de la abundancia; los olores de la calle, en una celebración de los sentidos; el acto de escribir, en una erudición sobre el arte de la caligrafía.»

23 may. 2016

Sobre el libro Un Islam visto y no visto


(Reseña de Sonia Castaño para Webislam del libro Un Islam visto y no visto, 23/5/2016)

Después de la publicación de Eco-Yihad, donde Dídac P. Lagarriga (Abdel-latif Bilal ibn Samar) nos ofrecía la posibilidad de una apertura de conciencia a través de la ecología y el consumo halâl, nos llega, del mismo autor y en la misma editorial Bellaterra,  este nuevo libro: Un islam visto y no visto. Hacia un respeto común.
El libro está dividido en nueve capítulos o partes, y se va desplegando con una estructura muy particular, mediante fragmentos, algunos largos y otros cortos e incluso escuetos, que juntos acaban formando el mosaico que es este libro. En él, el autor se detiene y profundiza en las cosas verdaderamente esenciales y fundamentales del islam que, desafortunadamente, son aquellas a las que no se les da voz o visibilidad. Entre la reflexión y la narración, el autor se mueve por distintos temas, tratados todos con enorme sensibilidad sin necesidad de diferenciarlos, formando un único corpus. Nos habla de la comunidad, del proceso de retorno o conversión, de una infancia y una educación respetuosa y holística, de la pluralidad cultural y la biodiversidad… Pero si hay algo que hace destacar este libro es, sin duda, esa dimensión espiritual de lo cotidiano que el autor nos descubre y muestra.
Es un libro que rompe tópicos y, como el propio autor nos dice, nos habla de la experiencia religiosa como una vivencia que nos brinda la oportunidad de lograr un equilibrio interior. "Un Islam visto y no visto" es una invitación a la adoración, pero no de un ídolo en el que hayamos podido convertir a Dios o Allâh, sino de adoración y respeto a la vida que va creando un ritmo de acontecimientos en los que Allâh está constantemente manifestándose y haciendo manifestarse a todas las cosas. Allâh no se presenta en este libro como respuesta a nada, sino como el gran interrogante-motor de la realidad que nos sustenta.
Estamos frente a un libro inclasificable en el mejor de los sentidos. Un libro gestado durante diez años desde la interioridad y la intimidad, que convierte los momentos cotidianos de la vida en acontecimientos que nos brindan la oportunidad de acercarnos al origen ─a aquello que nos origina─ dejando de lado nuestra mirada dominadora y excluyente sobre la realidad. El autor se detiene en lo que acontece, con la sensación de quien acaricia con sus dedos la piel del misterio, que sólo se revela ante una escucha y mirada atenta.
En este peculiar libro, lo poético y lo sagrado van cogidos de la mano. Como Novalis afirmaba, aquí “la poesía es religión en estado silvestre y la religión no es sino poesía práctica, poesía vivida y hecha acto”. El libro nos brinda instantes de gran intensidad e intimidad, creando en el lector un poderoso efecto de cercanía, donde algo nos penetra muy adentro y conseguimos, así, tal grado de inmersión que se nos hace verdaderamente difícil podernos distinguir del narrador. Dos buenos ejemplos de ello son los fragmentos “Postal” y “Sombras”, donde el lector podrá sentir como sube las escaleras descubriendo las texturas de las paredes gracias a la luz de la claraboya, y llevará, durante un tiempo, una esquela en el bolsillo de su pantalón; o bien,  podrá sentir el fluir y el frescor del agua por su cuerpo y sentirse suspendido en el abismo como la araña.
Este es un texto vivo, la experiencia de un fluir que llama al lector a su propia búsqueda a través de la belleza, concentrada en una prosa poética que fragmento a fragmento nos va poniendo no frente a la realidad sino dentro de ella. Es un libro que, desde la primera a la última página, se sitúa en ese espacio donde lo corporal se espiritualiza y lo espiritual se corporiza, donde todo se muestra en su transparencia y su luminosidad. La palabra es aquí creación, en el sentido más elevado, desvelándonos esa parte no-visible de la realidad que nos obliga a estar expuestos y abiertos a la vida manifestándose en nosotros
Un libro muy recomendable para todos, ─musulmanes y no musulmanes─ escrito desde la meditación y la contemplación, con una fecunda palabra que consigue hacer de lo cotidiano epifanía, de lo concreto algo extraordinario y que nos muestra y ofrece un mundo donde lo sagrado todavía palpita.
-----
Datos del libro:
Un Islam visto y no visto. Hacia un respeto común
Dídac P. Lagarriga (Abdel-latif Bilal ibn Samar)
Editorial Bellaterra (Barcelona)
ISBN 13: 978 84 7290 758 4
144 págs.
Edición: 2016
P.V.P.: 12.00 €

20 abr. 2016

Entrevista al Butlletí de la Direcció General d'Afers Religiosos


En motiu de la Diada de Sant Jordi 2016, el Butlletí mensual de la Direcció General d'Afers Religiosos de la Generalitat publica aquesta entrevista a Dídac P. Lagarriga sobre literatura, islam, conversió...



Escriptor, traductor, editor i fundador de l’entitat cultural oozebap per difondre cultura africana i valors de l’islam. A més, poeta, novel·lista i assagista, Dídac P. Lagarriga ha publicat llibres com Eco-Yihad. Apertura de conciencia a través de la ecología y el consumo halal i, recentment,Un Islam visto i no visto. Hacia un respeto común
Intel·lectual compromès, periodista, analista cultural? En quin espai us sentiu més còmode i quins són els objectius del vostre treball?
Sempre he estat lector empedreït i he sentit necessitat d’escriure. Treballo a molts àmbits perquè no veig la necessitat de diferenciar-los. Em considero escriptor perquè escriure m’ajuda a entendre i aprofundir la lectura, una cosa que faig des d’adolescent. La meva passió per la lectura m’ha portat també a aprendre francès i anglès, traduir, muntar una editorial...
I l’interès per la religió?
Trobo a la religió l’oportunitat d'equilibri interior, una resposta plena d'interrogants, sense anestesiant, de viure i de mirar els altres. Una oportunitat de sortir de l’egocentrisme, perquè no hi ha una finalitat en tu mateix. Fa temps que vaig trencar amb les elits i veig tothom al mateix pla, iguals.
També signa com a Abdel-latif Bilal ibn Samar. Sou un convers?
Aquesta paraula no em serveix perquè jo no venia de cap religió, ni havia estat batejat, ni els meus pares em va educar a favor ni en contra, ja que no eren militants de res. Però sí que tenia necessitat espiritual. Cap als 10 anys, va caure a les meves mans, en un enterrament, una estampeta amb el Pare Nostre i el vaig memoritzar d'amagat per demanar a Déu per la meva mare (primer a l'atur, després malalta de càncer). Ho vaig fer durant anys, però no va trobar feina i finalment va morir. Malgrat això, alguna cosa dins meu ja s'havia obert, i entrant a l'adolescència amb aquesta experiència tan forta de la mort em vaig interessar per totes les religions, com una manera de viure aquesta realitat intangible i misteriosa. Amb els anys, l’interès per les cultures africanes va anar creixent i alhora vaig descobrir la presència de l’islam arreu, també dins de la nostra pròpia cultura. Per tant, no he viscut un procés de conversió perquè no he trencat amb cap confessió anterior. Avui em sento musulmà i vaig fer el camí de manera tranquil·la i sense cap arrossegament. No crec que les persones siguem com les monedes, convertint-nos immediatament de dòlar a euro, per això no m'agrada emprar la paraula convers. A més, aquesta paraula tampoc reflecteix el procés espiritual d'una persona que hagi nascut en una família d'una determinada tradició religiosa i que, sense haver canviat de religió, la visqui per pròpia convicció i no per inèrcia familiar o cultural. Sovint s'estableix la diferència entre “convers” i “musulmà d'origen”, però crec que hauríem de parlar, senzillament, de musulmans i prou.
En el projecte de recerca Religiositat i creació contemporània a Catalunya (becat pel Departament de Cultura de la Generalitat el 2008), afirmava que “en el context cultural català, el descrèdit de la religió, que no és més que una crítica justificada als excessos repressius de l'Església catòlica, ha arrelat”. I hi afegia: “Tres dècades després (de la Constitució de 1978) parlar de Déu continua sent un tabú, potser l'últim en una societat en tràmits de desacomplexació.” Hi manté encara aquell diagnòstic?
Malauradament, hi ha encara molts prejudicis a les religions, sovint justificats. Sí que s’ha posat de moda una certa espiritualitat, però a vegades amb finalitats concretes, per exemple, el benestar, la salut... Parlar de Déu continua sent el gran interrogant, el gran misteri, precisament perquè volem respostes i satisfaccions immediates. Un tabú és allò que saps que hi és però convé no parlar-ne. I en el context de la cultura, encara més. Sovint s’imposa l’autocensura per no semblar cursis o new-age.
Si el fet religiós és important per a la majoria de persones i a la societat hi ha col·lectius de diferents tradicions religioses, per què hi ha encara pocs mitjans de comunicació que dediquin espai propi a la informació religiosa i espiritual?
D’una banda, hi ha el tòpic que amb els immigrants ha tornat Déu (una cosa que fastigueja molt als militants d'una secularitat mal entesa i al·lèrgica a la diversitat), de manera que els mitjans només solen parlar de diversitat religiosa quan parlen de col·lectius nouvinguts procedents d’altres cultures i tradicions religioses. D’altra banda, segurament calia fer una aturada per visualitzar la diferència entre l’època en què religió i dictadura anaven unides i l’actualitat. Ara es pot viure amb menys prejudicis el fet religiós i els diaris hi van a remolc. Penso que l’interès creixerà als mitjans perquè respon a una necessitat real, de preguntes importants que tothom es fa, i d'una revaloració de la interioritat i els valors espirituals davant d'una cultura consumista tan agressiva.
Què us ha impulsat a divulgar coneixement de les religions? 
Escriure les pròpies reflexions, traduir autors que m'agraden i difondre propostes o trajectòries vitals són tasques que, per a mi, van juntes i fa molts anys que les faig. Per a l'islam, respectar les creences i religions diverses és una obligació, i per respectar-les cal conèixer-les i veure'n els punts d'unió i també la riquesa que cadascuna aporta. La diversitat no és una amenaça, tot el contrari. Abans de l'estiu, per exemple, l’editorial Fragmenta publicarà un nou llibre meu: Del teu germà musulmà. Cartes d’avui a Charles de Foucauld, prologat pel jesuïta Xavier Melloni i amb un epíleg del sacerdot Pablo d’Ors, com una manera de contribuir al diàleg islamocristià.
Què és el que anomeneu eco-gihad? Quina importància té l’ecologia en les religions?
Amb l’etiqueta eco-gihad (amb la que vaig titular el llibre sobre ecologia i islam) vull tornar a recuperar la dimensió ecologista de l’islam amb una perspectiva actual i activista. Vull fer transcendir les inquietuds mediambientals pròpies de l’islam sense sortir-ne. Lògicament, totes les religions demanen que es respecti el medi, però l’islam sempre ha estat molt sensible a aquesta demanda. Tant l'Alcorà com els ensenyaments del Profeta Muhàmmad, fins a molta tradició espiritual i jurídica al llarg d'aquests segles, tenen una insistència molt profunda en el respecte per la biodiversitat i el valor sagrat de la natura. Els jardins i l’aigua, tant íntimament lligada a la tradició musulmana, és un exemple d'aquesta devoció pels plaers d'aquest món, on el Paradís anhelat no és res més que una vivència radical d'aquesta immersió a la natura. L'Alcorà, per exemple, ens recorda que tots els éssers vius adoren Déu i ens posa l'exemple de l'abella que rep revelació divina, accentuant que els humans no som els únics amb consciència, com cada vegada demostra més la ciència postmaterialista.
En el llibre Islam visto y no visto reivindiqueu una “dimensió harmoniosa i vital de l’islam, que escapa del fanatisme tergiversador” i que és “imprescindible per a establir diàlegs fructífers” per a la convivència. És necessària la religió per a la convivència? No constitueix de vegades una amenaça? 
Depèn del que entenem per religió. Tots els éssers humans ens conduïm per sistemes de gestió amb lleis morals, el que en àrab s'anomena “din” i que es tradueix matusserament per “religió”. Però l'Alcorà ens parla del “din” d'aquells que no creuen en Déu, per tant anem més enllà del que avui s'entén per religió. El debat no és religió sí o religió no, sinó quin “din” vivim. És complex, però crec que s'ha de plantejar. Avui, el “din” imposat globalment divinitza l'economia, amb les conseqüències socials i mediambientals que això comporta.
En el pròleg, Francesc Torradeflot, director de la Associació UNESCO per al Diàleg Interreligiós (AUDIR), diu que “aquest llibre és un reflex d’un musulmà que domina la llengua, que s’expressa amb gràcia i penetració, un musulmà proper i jove, una mostra del nou islam (el de sempre) i que alguns prefereixen silenciar.” A qui es refereix el prologuista? Què volen silenciar i per què? 
Suposo que per un cantó parla dels que prefereixen associar els musulmans amb els dolents de la pel·lícula. Però també parla de la tendència a identificar musulmà i estranger, com si no fos una realitat autòctona. En la mateixa història de la península tenim aquesta insistència d'associar musulmà i estranger, quan sabem que no va ser així ni de bon tros, ni tampoc ho és ara malgrat que des dels darrers vint anys el col·lectiu musulmà català i espanyol hagi crescut molt gràcies a la immigració. Però cal recordar, per exemple, que els membres de les primeres comunitats islàmiques fundades a l’empara de l’actual Constitució, a finals de la dècada de 1970, eren espanyols, un cas diferent de la resta d'Europa. Va ser després, especialment des de mitjans dels anys noranta, quan van arribar massivament els immigrants. Es desprestigia la realitat de la memòria històrica per part d'un imaginari exclusiu i excloent, fill del nefast monopoli catòlic dels darrers 500 anys.
Com viuen la seva religiositat els joves musulmans catalans?
Hi ha una islamofòbia insistent i des de molts àmbits (com la de molts mitjans de comunicació) que és molt perjudicial no només per als musulmans, sinó per a tota la societat. I els joves, més susceptibles, en són les primeres víctimes. D'altra banda, això també pot comportar la necessitat, per part dels musulmans, d'exterioritzar i difondre encara més tots els aspectes positius de l'islam, per contrarestar aquesta imatge nefasta i despòtica que es dóna. Podem pujar el nivell d'autoexigència, de manera que la pressió social afavoreixi també una renovació positiva de l’islam, tot beneficiant al conjunt de la societat. Sí, sé que és una visió optimista, però quan vius diàriament la islamofòbia imperant, o plores i t'enfonses o prens la via més pro-activa, intentant no caure en el victimisme i en la rancúnia de criticar només els altres (sense fer cap mena d'autocrítica ni de treball interior de millora).
Coneixeu els membres i la tasca del Consell Assessor per a la Diversitat Religiosa? Quina valoració en feu?
És important qualsevol esforç per donar a conèixer valors i informació de la diversitat religiosa, perquè hi ha molta feina a fer.
Com analista de la diversitat religiosa a Catalunya, en quins espais o àmbits penseu que, des del Govern o des de la societat en general, caldria incidir prioritàriament per millorar la cohesió social?
Tariq Ramadan, conegut professor islamòleg francès, demana al govern (francès) que deixi d’islamitzar els problemes, quelcom que aquí podria començar a passar. Amb això es refereix a que no es pot tapar la mala política exterior i interior amb el vel (mai millor dit) de l'islam.
Quins reptes tenen plantejats avui l’islam a les societats occidentals i a Catalunya en particular? 
Els musulmans tenen el gran repte de ser musulmans, que és un exercici constant d'atenció i de gratitud per la vida. Ser musulmà no és tenir un carnet, no és pertànyer a un club, no és una ideologia o una teoria. És una pràctica diària. Amb l'equilibri entre el desenvolupament interior i l'exterior, l'individual i el social. En aquest sentit, el repte del musulmà és el mateix ara que fa mil anys. Les societats canvien, però podem trobar un mateix traç, una guia de mínims, per viure aquests canvis (i no deixar-nos arrossegar per ells) amb un cert equilibri, serenor, equitat i pau. Aquest esforç (que en àrab es diu “gihad”) és l'essència de l'Islam.

Font original:
http://governacio.gencat.cat/ca/detalls/Noticia/Entrevista-a-Didac-P.-Lagarriga#